El cuello solidario al cuerpo
El cuello postizo, hegemónico hasta los años veinte, decae por dos razones simultáneas. Primero, el confort: la rigidez del almidón es incompatible con los hábitos urbanos de posguerra y con el aire acondicionado que llega a las oficinas. Segundo, la economía doméstica: el lavado del cuerpo y del cuello en el mismo lavadero familiar elimina el ahorro que había justificado la separación. Hacia 1930 las grandes firmas norteamericanas —Arrow, Van Heusen— han desplazado el catálogo hacia camisas de cuello cosido y blando.
Van Heusen patenta en 1921 un sistema de cuello blando en el que tres capas de tela se cosen al bies para conferir una rigidez moderada sin almidonar; el resultado es un cuello que se puede lavar en casa y mantiene cierta forma. La fórmula prefigura la entretela termoadhesiva que llegará después.
Fibras sintéticas y mezclas
El nailon, comercializado por DuPont desde 1939, no se impone en camisería por exceso de brillo y por su comportamiento al sudor. La fibra que sí altera el sector es el poliéster, presentado por DuPont en 1953 con la marca Dacron tras desarrollos previos de Imperial Chemical Industries (Terylene, 1941). Las mezclas algodón-poliéster, generalmente en proporción 65/35 o 50/50, dominan la camisería de gran consumo entre 1960 y 1990.
La mezcla aporta tres ventajas medibles: menor encogimiento, secado rápido y resistencia a la arruga. Aporta también un inconveniente: menor transpirabilidad, perceptible por encima de los 25 °C. La camisa de algodón puro recupera cuota desde los años noventa, asociada a productos de gama alta.
Tratamientos antiarrugas
Los tratamientos químicos para fijar el algodón —resinas de melamina, urea-formaldehído, dimetiloldihidroxietilenurea (DMDHEU)— se desarrollan en los años cincuenta y se popularizan con etiquetas comerciales como wash and wear, permanent press o non-iron. Funcionan reticulando las fibras de celulosa para que recuerden su forma plana tras el lavado.
El procedimiento tiene ventajas funcionales y costos: parte del formaldehído queda en la prenda y la convierte en sospechosa de causar dermatitis de contacto. La normativa europea OEKO-TEX Standard 100 (en vigor desde 1992) fija límites máximos de formaldehído libre en textiles de contacto directo con la piel.
Tallas alfabéticas y modulares
| Sistema | Variable de referencia | Mercado típico |
|---|---|---|
| Numérica por cuello (cm/in) | Cuello + manga | Camisa de vestir europea y norteamericana |
| Alfabética (S–M–L–XL) | Pecho | Camisa sport y casual |
| Modular «slim/regular/relaxed» | Cuello + corte de cuerpo | Camisa de vestir desde los 90 |
| Norma UNE-EN 13402 | Pictograma con medidas en cm | Etiquetado europeo armonizado |
La norma europea EN 13402 (publicada por CEN entre 2001 y 2017) introduce un sistema único de etiquetado por medidas corporales en centímetros, en convivencia con las tallas alfabéticas, con resultados desiguales: la talla alfabética sigue siendo dominante en gran consumo.
De prenda interior a prenda exterior
Tres episodios convergen para que la camisa, en la segunda mitad del siglo, sea ya prenda exterior por derecho propio. Primero, la camisa polo y la tennis shirt, popularizadas desde los años veinte, normalizan el torso masculino sin chaleco. Segundo, la cultura juvenil de posguerra adopta la camisa abierta sobre camiseta. Tercero, el aire acondicionado generaliza el desuso de la chaqueta en interiores.
Una consecuencia: la espalda y los costados de la camisa, antes invisibles bajo el chaleco y la chaqueta, pasan a ser parte de la imagen. Aparecen así los pliegues de espalda elaborados, los canesúes ornamentales y, en el segmento de gama alta, las costuras francesas en lugar de las de canutillo industrial.
Deslocalización productiva
Desde los años setenta la confección de camisas se desplaza progresivamente desde Europa Occidental y Estados Unidos hacia Asia oriental (Hong Kong, Corea del Sur, Taiwán; después China continental y Vietnam) y, en menor medida, hacia el Magreb (Túnez, Marruecos), Bangladesh y Pakistán. Las cifras de la Organización Mundial del Comercio muestran que en 2000 más del 70 % de las camisas comercializadas en la UE-15 procedían ya de fuera de la UE; en 2020 esa proporción supera el 85 %.
Fuentes
- Hollander, Anne. Sex and Suits: The Evolution of Modern Dress. Nueva York, Knopf, 1994.
- DuPont Public Affairs Department. The History of Dacron Polyester. Wilmington, DuPont, 1973.
- OEKO-TEX Association. OEKO-TEX Standard 100, edición vigente. Zúrich.
- Comité Europeo de Normalización (CEN). Norma EN 13402, partes 1–4. Designación de tallas para prendas de vestir. Bruselas, 2001–2017.
- OMC. International Trade Statistics: Textiles and Clothing. Ginebra, ediciones anuales.
- Reilly, Andrew. Key Concepts for the Fashion Industry. Londres, Bloomsbury, 2014.