Una camisa moderna se compone, en su versión canónica, de entre nueve y trece piezas de tela: dos delanteros, una espalda con o sin canesú, dos mangas, dos puños, dos piezas de cuello (pie y caída), una tapeta cosida o cortada de una pieza y, eventualmente, una vista interior bajo la primera. A esta arquitectura textil se suman los elementos accesorios —botones, ojales, ballenas— y las costuras que las unen. Cambiar cualquiera de esos elementos altera la prenda de manera reconocible.
Las siete entradas de esta sección describen cada componente con su nomenclatura técnica en español, inglés, francés e italiano, sus variantes documentadas y los criterios visuales que permiten identificarlas. Cada artículo incluye un diagrama numerado.
Entradas de la sección
Cuellos
De la tirilla recta sin caída al italiano amplio: tipología visual de cuellos, con sus ángulos de abertura, alturas de pie y construcciones internas.
Puños
Variantes simples, dobles y francesas; cierres de uno o dos botones; refuerzos de entretela; codificación funcional según el grado de formalidad.
Tapeta y carrera de botones
La franja vertical donde se cosen los ojales: cosida, cortada de una pieza, oculta o invertida. Determina el carácter formal o sport de la prenda.
Canesú y espalda
Pieza superior que une espalda y mangas. Construcción simple o doble, recta o partida, con sentido del hilo cruzado para reforzar la estructura.
Costuras y pespuntes
Costura francesa, inglesa y de canutillo; densidad de puntada por centímetro; pespuntes a uno o dos hilos. Indicadores objetivos de calidad.
Botones y ojales
Botones de nácar, corozo, resina y madera; ojales rectos, en ojo de cerradura y al hilo o al sesgo; remates en cruz o en barra.
Faldón y bajos
Recto, redondeado, con cola: el corte del bajo decide si la camisa se mete por dentro del pantalón o se lleva por fuera.