Cuidado

Planchado profesional

Una camisa se plancha desde las piezas pequeñas hacia las grandes, dos veces si hace falta el cuello. El orden no es estética: minimiza arrugas inducidas por el manejo de la prenda.

Útiles

Una plancha doméstica con vapor (entre 1 800 y 2 600 W de potencia, capacidad de 250–350 ml de agua y caldera incorporada o externa) basta para una camisa de uso diario. Las planchas profesionales con caldera independiente generan vapor a presión constante, lo que reduce el tiempo de planchado en un 30–40 %. Una pattemouille —pequeño paño de algodón húmedo— colocada sobre la prenda evita marcas brillantes en tejidos oscuros o sintéticos. La tabla debe ser firme, plana y forrada con paño ajustado.

Temperaturas

Temperaturas máximas según el símbolo de la plancha (ISO 3758)
Puntos en el símboloTope (°C)Fibras admitidas
110Sintéticos: poliéster, acrílico, acetato
••150Lana, seda, mezclas con sintéticos
•••200Algodón, lino
AspaNo planchar

Itinerario por piezas

El orden recomendado, eficiente para no volver a arrugar lo ya hecho:

  1. Cuello. Plancharlo del revés primero, desde las puntas hacia el centro, para no formar arrugas en el centro. Después, por el derecho. La caída se aplana sin doblez para que el cuello «caiga» naturalmente al ponerse la camisa.
  2. Puños. Del revés primero, desde el botón hacia la cartera; después, por el derecho. Si son dobles, se planchan abiertos y el doblez se hace al cerrar la camisa, no al planchar.
  3. Mangas. Alinear la costura inferior, planchar primero la cara superior, después la inferior. La cresta del pliegue de la manga es un detalle estilístico: en la camisería italiana clásica se evita; en la americana se mantiene una línea marcada.
  4. Canesú. Apoyar el hombro de la camisa sobre la punta estrecha de la tabla y planchar primero la mitad derecha, después la izquierda.
  5. Delantero con tapeta. Planchar primero la zona alrededor de los botones, sin pasar la plancha sobre ellos.
  6. Otro delantero. Análogamente.
  7. Espalda. En último lugar; aplanar el pliegue central o los pliegues laterales si los tiene.

Maniquí de planchado

El maniquí de planchado neumático (shirt finisher) es el equipo profesional usado en tintorerías. La camisa se viste sobre un torso hinchable y se aplica vapor caliente desde el interior y el exterior; el torso se infla y la prenda se planchaaa por presión y vapor sin contacto. Permite acabar una camisa en treinta o cuarenta segundos, con resultado uniforme. Su limitación es la incapacidad de planchar puños y cuello con la nitidez de la plancha manual: en tintorerías profesionales el maniquí se completa siempre con un repaso de plancha en estas zonas.

Almidonado

El almidón, hoy en aerosol o líquido, devuelve rigidez al cuello y los puños. Aplicado en exceso, vidria el tejido y deja escamas blancas; en exceso continuado, debilita las fibras. Una pulverización moderada antes de planchar el cuello y los puños es suficiente para una camisa de oficina.

Cuándo no planchar

Las camisas con tratamiento non-iron recientes (resinas DMDHEU bien aplicadas) no requieren planchado y pierden eficacia con él. Una camisa non-iron bien colgada en una percha tras el centrifugado se seca casi sin arrugas. La franela y los oxford pesados se planchaaa con vapor abundante y plancha apenas apoyada; nunca se aprietan, para no aplastar el vello o la textura.

Fuentes

  1. ISO 3758:2012. Textiles – Care labelling code using symbols. Ginebra, ISO.
  2. Drycleaning & Laundry Institute (DLI). Encyclopedia of Drycleaning and Wetcleaning. Laurel, MD, DLI, ediciones vigentes.
  3. Kadolph, Sara J. Textiles. 12.ª ed. Pearson, 2014.
  4. UNE-EN ISO 3758, AENOR, Madrid.